jueves, 18 de abril de 2013

Para qué sirve y cómo se coloca un marcapasos

Los individuos que requieran un marcapasos artificial para regular su pulsación interna tendrán que someterse a una cirugía para que el dispositivo de marcapasos sea implantado en su cuerpo. El procedimiento se realiza bajo anestesia local, aunque los pacientes suelen ser hospitalizado por una noche para una estrecha vigilancia. Los pacientes reciben un sedante suave para mantener la calma y que estén relajados, pero están de otra manera despiertos y alertas durante todo el proceso.

Para insertar el marcapasos, el cirujano hace una incisión de dos a tres pulgadas por debajo de la clavícula del paciente. Un electrodo de alambre se inserta en una vena y avanza hacia el corazón. Un fluoroscopio se utiliza para guiar al médico a medida que avanza, y que le proporciona una imagen detallada del interior de la vena. Una vez que el objeto entra en el corazón, está conectado de manera que ya se pueda probar. Para probar el posicionamiento, el cirujano envía pequeños impulsos eléctricos al corazón y evalúa la respuesta del corazón a los impulsos. Una posición adecuada es aquella que permite que todo el potencia de la señal llegue al corazón, señalando así el corazón se contraiga y lata. Puede ser necesario colocar el electrodo dentro de la vena varias veces antes de una posición óptima se alcanza.

Imágen sobre la colocación del marcapasos

Una vez que el cable se coloca y se fija en el corazón, la parte del generador del marcapasos se implanta debajo de la piel. Esta pequeña caja, que mide tan sólo media pulgada de largo y media pulgada de ancho, está conectado con el cable y el electrodo insertado a través de una pequeña incisión justo debajo de la piel. Luego, el médico sutura la incisión cerrada y puede ver lo que ocurre al paciente en un monitor cardíaco de observación. Todo el proceso, de principio a fin, por lo general toma sólo una o dos horas.

Marcapasos

Los pacientes deben esperar a sentir dolor leve a moderado y dolor alrededor de la incisión durante varios días. Una vez que el generador está justo debajo de la superficie de la piel, la mayoría de los individuos puede sentir claramente los contornos del marcapasos cuando la incisión se haya curado. Algunos pacientes terminan con una deformidad cicatricial pequeña o leve de la piel cerca del generador, debido al hecho de que no está profundamente incrustada dentro del cuerpo. Las complicaciones más graves son poco frecuentes (se producen en sólo el 1-2% de los pacientes) y pueden incluir hemorragia grave, coágulos de sangre en el corazón o punción pulmonar, infarto de miocardio, accidente cerebrovascular o un mal funcionamiento del marcapasos.

Dado que las baterías del marcapasos dura entre cinco a diez años, es necesario sustituir el generador cada año para asegurarse de que está funcionando correctamente. El monitoreo de rutina asegura que el marcapasos está funcionando como es requerido.